martes, 29 de diciembre de 2015

2666 La parte de los críticos

" ...cuando veía a su ex marido, un tipo de metro noventa y destino incierto, un suicida en potencia o un homicida en potencia, posiblemente un delincuente menor o un hooligan cuyo horizonte cultural se cifraba en canciones populares que cantaba junto con sus amigotes de infancia en algún pub, un gilipollas que creía en la televisión y cuyo espíritu enano y atrofiado era semejante al de cualquier fundamentalista religioso, en cualquier caso y hablando claro el peor marido que se podía echar encima una mujer."

2666
La parte de los críticos
Roberto Bolaño


sábado, 19 de diciembre de 2015

Dos sillas a la Orilla del Mar...

La abruma a la silla la libertad con que la mira
la otra en la playa, tan adentro
como escrutándola y
violándola en lo abierto
de la arena sucia al amanecer, rotas las copas
de ayer domingo, la abruma
a la otra
la una.

Palo y lona son de cuanto fueron
anoche en el festín, palo y lona
las dos despeinadas que a lo mejor bailaron blancas
y bellísimas hasta que la otra
comió en la una y la una
en la otra por liviandad y vino Zeus
y las desencarnó como a dos burras
sin alcurnia y ahí mismo
las filmó hasta el fin del Mundo tiesas, flacas,
ociosas.


Gonzalo Rojas

martes, 15 de diciembre de 2015

Palomas

         Palomas con alas tiesas
Que van y vienen
Palomas atolondradas
Que no regresan
Palomas que son sin número
Así perecen
Palomas estalactitas
Así parecen

         Palomas dueñas del mito
No reverdecen
Palomas
Parodia y alas de las gaviotas
Palomas cautivas de aire
Ala y congoja

         Palomas
Qué hacer ahora...
Palomas
Esqueletitos y yo sin voces

         Palomas
Tiempo pretérito
Ala y sinroja 
Jueguen en los espacios
Palomas locas

         Palomas compañeritas
Veintiséis veces
Son los latidos llantos
Trece más trece.



Stella Díaz Varín
Los dones previsibles



lunes, 23 de noviembre de 2015

El Jardín de al lado

...¡Si supieras cuantas novelas no escritas tengo encerradas
dentro de mi, como gatos locos en un saco, que pelean y se destrozan...!

José Donoso
Fragmento
El jardín de al lado

Ley de La Vida (2)

El árbol poderoso comienza en la semilla
y aunque el amor sea profundo y alto
es también mínima la semilla del hombre.

El nacimiento del arroyo el polen
el huevecillo de la blanca paloma
la piedra que ha rodado por el monte nevado
desde su pequeñez llegan al mar
al girasol al vuelo interminable
al planeta de nieve que nada detendrá.

En la lucha social también los grandes ríos
nacen de los pequeños ojos de agua
caminan mucho más y crecen
hasta llegar al mar.

En la lucha social también por la semilla
se llega al fruto
al árbol
al infinito bosque que el viento hará cantar.

Roque Dalton

viernes, 26 de junio de 2015

El Señor de las Moscas (Máscaras)

"Se arrodilló sosteniendo el cuenco de agua. Un círculo de sol cayó sobre su rostro y en el fondo del agua apareció un resplandor. Miró con asombro, no a su propia cara, sino a la de un temible extraño. Derramó el agua y de un salto se puso en pie riendo con excitación. Junto a la laguna, su espigado cuerpo sostenía una máscara que atrajo hacia sí las miradas de los otros y les atemorizó. Empezó a danzar y su risa se convirtió en gruñidos sedientos de sangre. Brincó hacia Bill, y la máscara apareció como algo con vida propia tras la cual se escondía Jack, liberado de vergüenza y responsabilidad. Aquel rostro rojo, blanco y negro saltó en el aire y bailó hacia Bill, el cual se enderezó de un salto, riendo, pero de repente enmudeció y se alejó tropezando entre los matorrales. Jack se precipitó hacia los mellizos. - Los otros se están poniendo ya en fila. ¡Vamos! - Pero... -...nosotros... - ¡Vamonos! Yo me acercaré a gatas y le apuñalaré... La máscara les forzaba a obedecer"
...

"- ¡Pero estarán todos pintados! Ya sabes lo que eso te hace... Los otros asintieron. Sabían demasiado bien que la pintura encubridora daba rienda suelta a los actos más salvajes. - Pues nosotros no nos vamos a pintar - dijo Ralph -, porque no somos salvajes. Samyeric se miraron uno al otro. - De todos modos... Ralph gritó: - ¡Nada de pintarse!"

"El señor de las Moscas" (Fragmento)
William Golding

Revisión a partir de una cita que encontré en el "El Efecto Lucifer"  (Philip Zimbardo) 




jueves, 25 de junio de 2015

¿El opio de los pueblos?

¿El opio de los pueblos?

¿En qué se parece el fútbol a Dios? En la devoción que le tienen muchos creyentes y en la desconfianza que le tienen muchos intelectuales.

En 1880, en Londres, Rudyard Kipling se burló del fútbol y de las almas pequeñas que pueden ser saciadas por los embarrados idiotas que lo juegan. Un siglo después, en Buenos Aires, Jorge Luis Borges fue más que sutil: dictó una conferencias sobre el tema de la inmortalidad el mismo día, y a la misma hora, en la selección argentina estaba disputando su primer partido en el Mundial del 78.

El desprecio de muchos intelectuales conservadores se funda en la en la certeza de que la idolatría de la pelota es la superstición que el pueblo merece. Poseída por el fútbol, la plebe piensa con los pies, que es lo suyo, y en ese goce subalterno se realiza. El instinto animal se impone a la razón humana, la ignorancia aplasta a la Cultura, y así la chusma tiene lo que quiere.
En cambio, muchos intelectuales de izquierda descalifican al fútbol porque castra a las masas y desvía su energía revolucionaria. Pan y circo, circo sin pan: hipnotizados por la pelota, que ejerce una perversa fascinación, los obreros atrofian su conciencia y se dejan llevar como un rebaño por sus enemigos de clase.
Cuando el fútbol dejó de ser cosas de ingleses y de ricos, en el Río de la Plata nacieron los primeros clubes populares, organizados en los talleres de los ferrocarriles y en los astilleros de los puertos. En aquel entonces, algunos dirigentes anarquistas y socialistas denunciaron esta maquinación de la burguesía destinada a evitar las huelgas y enmascarar las contradicciones sociales.

La difusión del fútbol en el mundo era el resultado de una maniobra imperialista para mantener en la edad infantil a los pueblos oprimidos. Sin embargo, el club Argentinos Juniors nació llamándose

Mártires de Chicago, en homenaje a los obreros anarquistas ahorcados un primero de mayo, y fue un primero de mayo el día elegido para dar nacimiento al club Chacarita, bautizado en una biblioteca anarquista de Buenos Aires. En aquellos primeros años del siglo, no faltaron intelectuales de izquierda que celebraron al fútbol en lugar de repudiarlo como anestesia de la conciencia. Entre ellos, el marxista italiano Antonio Gramsci, que elogió “este reino de la lealtad humana ejercida al aire libre”.


Eduardo Galeano

El fútbol a sol y a sombra



miércoles, 20 de mayo de 2015

Los Buenos Perros

¡Atrás la musa académica! Nada tengo que hacer con esa vieja gazmoña. Invoco la musa familiar, la citadina, la viviente, para que me ayude a cantarle a los buenos perros, a los pobres perros, a los perros embarrados, a ésos que todos ahuyentan, por pestíferos y piojosos, salvo el pobre al que se han asociado, y el poeta que los mira con ojo fraterno.

¡Fuera el perro presumido, el cuadrúpedo fatuo, danés, king-charles, doguillo o faldero, tan encantado de sí mismo que se lanza indiscretamente a las piernas o sobre las rodillas del visitante, como si estuviese seguro de agradar, turbulento como un niño, tonto como una ramera, a veces arisco e insolente como un criado! ¡Fuera sobre todo esas serpientes de cuatro patas, temblorosas y ociosas, que les llaman galgas, y que ni siquiera alojan en su hocico puntiagudo olfato suficiente como para seguir la pista de un amigo, ni en su cabeza achatada suficiente inteligencia como para jugar al dominó!

¡Al nicho todos estos fatigosos parásitos!

¡Que regresen a su caseta sedosa y acolchada! Yo canto el perro embarrado, el perro pobre, el perro sin domicilio, el perro vago, el perro saltimbanqui, el perro cuyo instinto, como el del pobre, del bohemio y del histrión, está maravillosamente aguijoneado por la necesidad, esa madre tan buena, esa auténtica patrona de las inteligencias!

Canto los perros calamitosos, bien sea los que yerran, solitarios, en las avenidas sinuosas de las ciudades inmensas, bien sea los que han dicho al hombre abandonado, con los ojos parpadeantes y espirituales: ¡Llévame contigo, y de nuestras dos miserias quizá hagamos una especie de felicidad!


Charles Baudelaire

Spleen. LOM Ediciones, 2008. Traducción de Pablo Oyarzún.



martes, 5 de mayo de 2015

Playa Girón

Compañeros poetas,
tomando en cuenta
los últimos sucesos en la poesía,
quisiera preguntar —me urge—,
qué tipo de adjetivos se deben usar
para hacer el poema de un barco
sin que se haga sentimental,
fuera de la vanguardia
o evidente panfleto,
si debo usar palabras
como Flota Cubana de Pesca
y «Playa Girón».

Compañeros de música,
tomando en cuenta esas politonales
y audaces canciones,
quisiera preguntar —me urge—,
qué tipo de armonía se debe usar
para hacer la canción de este barco
con hombres de poca niñez,
hombres y solamente hombres sobre cubierta,
hombres negros y rojos y azules,
los hombres que pueblan el «Playa Girón».

Compañeros de Historia,
tomando en cuenta lo implacable
que debe ser la verdad,
quisiera preguntar —me urge tanto—,
qué debiera decir, qué fronteras debo respetar.
Si alguien roba comida y después da la vida
¿qué hacer?
¿Hasta dónde debemos practicar las verdades?
¿Hasta dónde sabemos?
Que escriban, pues, la historia, su historia,
los hombres del «Playa Girón».

(1969)
Playa Girón
Silvio Rodriguez

lunes, 4 de mayo de 2015

Monumento al Mar

Paz sobre la constelación cantante de las aguas
Entrechocadas como los hombros de la multitud
Paz en el mar a las olas de buena voluntad
Paz sobre la lápida de los naufragios
Paz sobre los tambores del orgullo y las pupilas tenebrosas
Y si yo soy el traductor de las olas
Paz también sobre mí.
He aquí el molde lleno de trizaduras del destino
El molde de la venganza
Con sus frases iracundas despegándose de los labios
He aquí el molde lleno de gracia
Cuando eres dulce y estás allí hipnotizado por las estrellas
He aquí la muerte inagotable desde el principio del mundo
Porque un día nadie se paseará por el tiempo
Nadie a lo largo del tiempo empedrado de planetas difuntos
Este es el mar
El mar con sus olas propias
Con sus propios sentidos
El mar tratando de romper sus cadenas
Queriendo imitar la eternidad
Queriendo ser pulmón o neblina de pájaros en pena
O el jardín de los astros que pesan en el cielo
Sobre las tinieblas que arrastramos
O que acaso nos arrastran
Cuando vuelan de repente todas las palomas de la luna
Y se hace más oscuro que las encrucijadas de la muerte
El mar entra en la carroza de la noche
Y se aleja hacia el misterio de sus parajes profundos
Se oye apenas el ruido de las ruedas
Y el ala de los astros que penan en el cielo
Este es el mar
Saludando allá lejos la eternidad
Saludando a los astros olvidados
Y a las estrellas conocidas.
Este es el mar que se despierta como el llanto de un niño
El mar abriendo los ojos y buscando el sol con sus pequeñas manos temblorosas
El mar empujando las olas
Sus olas que barajan los destinos
Levántate y saluda el amor de los hombres
Escucha nuestras risas y también nuestro llanto
Escucha los pasos de millones de esclavos
Escucha la protesta interminable
De esa angustia que se llama hombre
Escucha el dolor milenario de los pechos de carne
Y la esperanza que renace de sus propias cenizas cada día.
También nosotros te escuchamos
Rumiando tantos astros atrapados en tus redes
Rumiando eternamente los siglos naufragados
También nosotros te escuchamos
Cuando te revuelcas en tu lecho de dolor
Cuando tus gladiadores se baten entre sí
Cuando tu cólera hace estallar los meridianos
O bien cuando te agitas como un gran mercado en fiesta
O bien cuando maldices a los hombres
O te haces el dormido
Tembloroso en tu gran telaraña esperando la presa.
Lloras sin saber por qué lloras
Y nosotros lloramos creyendo saber por qué lloramos
Sufres sufres como sufren los hombres
Que oiga rechinar tus dientes en la noche
Y te revuelques en tu lecho
Que el insomnio no te deje calmar tus sufrimientos
Que los niños apedreen tus ventanas
Que te arranquen el pelo
Tose tose revienta en sangre tus pulmones
Que tus resortes enmohezcan
Y te veas pisoteado como césped de tumba
Pero soy vagabundo y tengo miedo que me oigas
Tengo miedo de tus venganzas
Olvida mis maldiciones y cantemos juntos esta noche
Hazte hombre te digo como yo a veces me hago mar
Olvida los presagios funestos
Olvida la explosión de mis praderas
Yo te tiendo las manos como flores
Hagamos las paces te digo
Tú eres el más poderoso
Que yo estreche tus manos en las mías
Y sea la paz entre nosotros
Junto a mi corazón te siento
Cuando oigo el gemir de tus violines
Cuando estás ahí tendido como el llanto de un niño
Cuando estás pensativo frente al cielo
Cuando estás dolorido en tus almohadas
Cuando te siento llorar detrás de mi ventana
Cuando lloramos sin razón como tú lloras
He aquí el mar
El mar donde viene a estrellarse el olor de las ciudades
Con su regazo lleno de barcas y peces y otras cosas alegres
Esas barcas que pescan a la orilla del cielo
Esos peces que escuchan cada rayo de luz
Esas algas con sueños seculares
Y esa ola que canta mejor que las otras
He aquí el mar
El mar que se estira y se aferra a sus orillas
El mar que envuelve las estrellas en sus olas
El mar con su piel martirizada
Y los sobresaltos de sus venas
Con sus días de paz y sus noches de histeria
Y al otro lado qué hay al otro lado
Qué escondes mar al otro lado
El comienzo de la vida largo como una serpiente
O el comienzo de la muerte más honda que tú mismo
Y más alta que todos los montes
Qué hay al otro lado
La milenaria voluntad de hacer una forma y un ritmo
O el torbellino eterno de pétalos tronchados
He ahí el mar
El mar abierto de par en par
He ahí el mar quebrado de repente
Para que el ojo vea el comienzo del mundo
He ahí el mar
De una ola a la otra hay el tiempo de la vida
De sus olas a mis ojos hay la distancia de la muerte



Vicente Huidobro

Alfonsina y el Mar

Por la blanda arena
que lame el mar
su pequeña huella
no vuelve más
un sendero solo
de pena y silencio llegó
hasta el agua profunda
un sendero solo
de penas mudas llegó
hasta la espuma.
Sabe dios qué angustia
te acompañó
qué dolores viejos
calló tu voz
para recostarte
arrullada en el canto
de las caracolas marinas
la canción que canta
en el fondo oscuro del mar
la caracola.
Te vas alfonsina
con tu soledad
¿qué poemas nuevos
fuíste a buscar?
una voz antigüa
de viento y de sal
te requiebra el alma
y la está llevando
y te vas hacia allá
como en sueños dormida,
alfonsina vestida de mar.
Cinco sirenitas
te llevarán
por caminos de algas
y de coral
y fosforescentes
caballos marinos harán
una ronda a tu lado
y los habitantes
del agua van a jugar
pronto a tu lado.
Bájame la lámpara
un poco más
déjame que duerma
nodriza, en paz
y si llama él
no le digas nunca que estoy
di que me he ido.
Te vas alfonsina
con tu soledad
¿qué poemas nuevos
fueste a buscar?
una voz antigüa
de viento y de sal
te requiebra el alma
y la está llevando
y te vas hacia allá
como en sueños dormida,
alfonsina vestida de mar.


Letra: Félix Luna 
Música: Ariel Ramirez
Zamba inspirada en Alfonsina Storni
Argentina

Popularizada principalmente, desde su primera publicación en 1969 por Mercedes Sosa 


lunes, 13 de abril de 2015

Los Nadies



Sueñan las pulgas con comprarse un perro y sueñan los nadies con salir de pobres, que algún mágico día llueva de pronto la buena suerte, que llueva a cántaros la buena suerte; pero la buena suerte no llueve ayer, ni hoy, ni mañana, ni nunca, ni en lloviznita cae del cielo la buena suerte, por mucho que los nadies la llamen y aunque les pique la mano izquierda, o se levanten con el pie  derecho, o empiecen el año cambiando de escoba.
Los nadies: los hijos de nadie, los dueños de nada.
Los nadies: los ningunos, los ninguneados, corriendo la
Liebre, muriendo la vida, jodidos, rejodidos:
Que no son, aunque sean.
Que no hablan idiomas, sino dialectos.
Que no hacen arte, sino artesanía.
Que no practican cultura, sino folklore.
Que no son seres humanos, sino recursos humanos.
Que no tienen cara, sino brazos.
Que no tienen nombre, sino número.
Que no figuran en la historia universal, sino en la crónica
Roja de la prensa local


Eduardo Galeano


Nosotros

Nosotros
tenemos la alegría de nuestras alegrías
Y también tenemos
la alegría de nuestros dolores
Porque no nos interesa la vida indolora
que la civilización del consumo
vende en los supermercados
Y estamos orgullosos
del precio de tanto dolor
que por tanto amor pagamos.


Nosotros
tenemos la alegría de nuestros errores,
tropezones que muestran la pasión
de andar y el amor al camino,
Tenemos la alegría de nuestras derrotas
porque la lucha
por la justicia y la belleza
valen la pena también cuando se pierde
Y sobre todo tenemos
la alegría de nuestras esperanzas
en plena moda del desencanto,
cuando el desencanto se ha convertido
en artículo de consumo masivo y universal.
Nosotros
seguimos creyendo
en los asombrosos poderes
del abrazo humano.

Eduardo Galeano

martes, 7 de abril de 2015

En el Claro de la Luna

En el claro de la luna
donde quiero ir a jugar,
duerme la Reina Fortuna
que tendrá que madrugar.

Mi guardiana de la suerte,
sueña cercada de flor
que me salvas de la muerte
con fortuna en el amor.

Sueña, talismán querido,
sueña mi abeja y su edad;
sueña y si, lo he merecido,
sueña mi felicidad.

Sueña caballos cerreros,
suéñame el viento del sur,
sueña un tiempo de aguaceros
en el valle de la luz.

Sueña lo que hago y no digo,
sueña en plena libertad,
sueña que hay días en que vivo,
sueña lo que hay que callar.

Entre las luces más bellas
duerme intranquilo mi amor
porque en su sueño de estrellas
mi paso en tierra es dolor.

Mas si yo pudiera serle
miel de abeja en vez de sal
¿a qué tentarle la suerte
que valiera su soñar?

Suéñeme, pues, cataclismo,
sueñe golpe largo y sed,
sueñe todos los abismos,
que de otra vida no sé.

Sueñe lo que hago y no digo,
sueñe en plena libertad,
sueñe que hay días en que vivo,
sueñe lo que hay que callar.

Sueñe la talla del día,
—del día del que fui y del que soy—
que el de mañana, alma mía,
lo tengo soñado hoy.

Silvio Rodríguez

Del álbum "Díaa y Flores" de  1
975)





http://zurrondelaprendiz.com/discos


jueves, 2 de abril de 2015

La Palabra

Una sola será mi lucha
Y mi triunfo;
Encontrar la palabra escondida
aquella vez de nuestro pacto secreto
a pocos días de terminar la infancia.
Debes recordar
dónde la guardaste
Debiste pronunciarla siquiera una vez...
Ya la habría encontrado
Pero tienes razón ese era el pacto.
Mira cómo está mi casa, desarmada.
Hoja por hoja mi casa, de pies a cabeza.
Y mi huerto, forado permanente
Y mis libros cómo mi huerto,
Hojeado hasta el deshilache
Sin dar con la palabra.
Se termina la búsqueda y el tiempo.
Vencida y condenada
Por no hallar la palabra que escondiste.


Stella Díaz Varin

miércoles, 1 de abril de 2015

Tinta de tus Lágrimas

Ahora que duerme todo entre los dos
Qué loca tú, qué loco yo
Qué solos al final
Ahora que estamos libres cada cuál
Sólo me queda por decir
Que todo aquello que escribí
Lo hice con tinta de tus lágrimas

Tanto mirarte que no pude verte
Y me olvidé de tus cadenas
Y de mi propia muerte
Soñaba con beber la libertad
Sólo me queda por decir
Que todo aquello que escribí
Lo hice con tinta de tus lágrimas

Y aún andarás descalza por mis sueños
Y asomarás por donde asoma
El blanco sol de enero
Y si por casualidad te he de olvidar
Sólo me queda por decir
Todo aquello que escribí
Será de tí, será lo nuestro

Ahora que duerme todo entre los dos
Qué loca tu, qué loco yo
Qué solos al final
Ahora que estamos libres cada cuál
Sólo me queda vor decir
Que todo aquello que escribí
Lo hice con tinta de tus lágrimas


Francis Cabral
Traducción de una canción en francés 
L'encre de tus yeux

martes, 31 de marzo de 2015

Siempre tú serás

Siempre tú serás
de todos mis recuerdo
mi única verdad.

Siempre tú serás
de toda mi amargura
mi felicidad.

Siempre tú serás mi libertad,
mi risa mi sed, mi realidad,
mi calor mi miel, mi claridad,
mi inexpugnable soledad.

Si vuelves a mi,
será porque la yerba no quiere crecer.
Si vuelves a mi,
será porque las aves no quieren volar.
Si vuelves a mi, habrá que hablar.
Si vuelves a mi, habrá que hacer
que los cimientos se construyan ya,
habrá que hacer que la razón nos deje de ordenar,
habrá que hacer que des un poco más,
habrá que hacer que la inmortalidad
se haga verdad en nuestra piel.

Si quieres volver,
amarte a la niña ojitos de bondad.
Si quieres volver,
Tendrás que abrir tus alas, conocer el mar.
Si quieres volver, quiero saber.
Si quieres volver, vamos a ver
a que la tierra se puede besar,
vamos a ver a que el ayer se puede compartir,
vamos a ver que si no es, ya pronto lo será,
vamos a ver a que el cielo podremos abrir;
que ya no quiero llorar más.

Siempre tú serás
de todos mis recuerdos mi única verdad.
Siempre tú serás
de toda mi amargura mi felicidad.
Siempre tú serás mi libertad.
Siempre tú serás, una ves más
aquella flor que riegue en mi jardín,
una vez más aquella luz que me haga sonreír,
una vez más la sangre de mi corazón,
una vez más la lagrima que me partió
y que tu sombra disolvió.

Si te vas de mi,
verás que sobre ti mi piel se quedará.
Si te vas de mi,
verás que mis espinas te coronarán.
Si te vas de mi, ya llorarás.
Si te vas de mi, verás mi nombre
como un sueño entre la oscuridad,
verás las flores que en los campos se marchitarán,
verás que solas las esquirlas crecerán,
verás que pronto en tu pecho quedará
la inconsolable realidad.



Daniel Campos


Bella  Luna              (Foto, Dominique Abarca)





Canción de Amor y de Revolución

Voy a decirte niña que hace tiempo
Contigo quiero conversar
Algunas cosas como por ejemplo
De las gaviotas y la luna en el mar

Pero las cosas no se han ido dando
Y hay que mirar la realidad
Yo te propongo comenzar a amarnos
Entre fusil bala y clandestinidad

No pretendo justificar mi rebeldía
Yo solo quiero dar mas fuerza a mi verdad
Y si la historia nos ha dado estos días
Amémonos en la ilegalidad

Yo se que tu quisieras haber sido
Roja paloma en libertad
Que vuela sobre anchas alamedas
De un tiempo nuevo de justicia y paz

Yo también tuve alguna vez un sueño
Pero los sueños; sueños son
Dejemos que nuestro poema se haga
Canción de amor y de revolución

No pretendo justificar mi rebeldía
Yo solo quiero dar mas fuerza a mi verdad
Y si la historia nos ha dado estos días
Amémonos en la ilegalidad


Raúl Acevedo

Rayuela Capitulo 6

    Toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca, voy dibujándola como si saliera de mi mano, como si por primera vez tu boca se entreabriera, y me basta cerrar los ojos para deshacerlo todo y recomenzar, hago nacer cada vez la boca que deseo, la boca que mi mano elige y te dibuja en la cara, una boca elegida entre todas, con soberana libertad elegida por mí para dibujarla con mi mano por tu cara, y que por un azar que no busco comprender coincide exactamente con tu boca que sonríe por debajo de la que mi mano te dibuja.

     Me miras, de cerca me miras, cada vez más de cerca y entonces jugamos al cíclope, nos miramos cada vez más de cerca y nuestros ojos se agrandan, se acercan entre sí, se superponen y los cíclopes se miran, respirando confundidos, las bocas se encuentran y luchan tibiamente, mordiéndose con los labios, apoyando apenas la lengua en los dientes, jugando en sus recintos donde un aire pesado va y viene con un perfume viejo y un silencio. Entonces mis manos buscan hundirse en tu pelo, acariciar lentamente la profundidad de tu pelo mientras nos besamos como si tuviéramos la boca llena de flores o de peces, de movimientos vivos, de fragancia oscura. Y si nos mordemos el dolor es dulce, y si nos ahogamos en un breve y terrible absorber simultáneo del aliento, esa instantánea muerte es bella. Y hay una sola saliva y un solo sabor a fruta madura, y yo te siento temblar contra mí como una luna en el agua.

Julio Cortazar 
Rayuela



Rìo Clarillo Chile (Dominique Abarca )

La Tregua


Donde está el mundo que dijimos nunca iba a acabar
Donde está el mundo que vivimos sin medir
Lo que era nuestra edad, tu juventud me hizo soñar
y en mis canas brilló el sol
Tu libertad vació en mi todo lo que un hombre quisiera sentir
Y hoy en cambio me impide resistir un amor contigo
Gracias por la tregua que le diste a mi existir
Gracias por la forma de hacerme ver que yo también se de amor
El tiempo va sin regresar llevándose los hechos
Dejando atrás mi realidad y haciendo del presente mis recuerdos
Que se crearon del futuro que acabó en el ayer
Gracias por tu cuerpo, gracias por amarme así
Gracias por tu vida, que no viviré
Gracias por la tregua que le diste a mi existir
Gracias por la forma de hacerme ver que yo también se de amor.
 
Oscar Anadrade
Canción Inspirada en la Novela de Mario Benedetti.





Amor de Tarde

Es una lástima que no estés conmigo
cuando miro el reloj y son las cuatro
y acabo la planilla y pienso diez minutos
y estiro las piernas como todas las tardes
y hago así con los hombros para aflojar la espalda
y me doblo los dedos y les saco mentiras.

Es una lástima que no estés conmigo
cuando miro el reloj y son las cinco
y soy una manija que calcula intereses
o dos manos que saltan sobre cuarenta teclas
o un oído que escucha como ladra el teléfono
o un tipo que hace números y les saca verdades.

Es una lástima que no estés conmigo
cuando miro el reloj y son las seis.
Podrías acercarte de sorpresa
y decirme "¿Qué tal?" y quedaríamos
yo con la mancha roja de tus labios
tú con el tizne azul de mi carbónico.


Mario Benedetti