" ...cuando veía a su ex marido, un tipo de metro
noventa y destino incierto, un suicida en potencia o un homicida
en potencia, posiblemente un delincuente menor o un
hooligan cuyo horizonte cultural se cifraba en canciones populares
que cantaba junto con sus amigotes de infancia en algún
pub, un gilipollas que creía en la televisión y cuyo espíritu enano
y atrofiado era semejante al de cualquier fundamentalista
religioso, en cualquier caso y hablando claro el peor marido
que se podía echar encima una mujer."
2666
La parte de los críticos
