lunes, 10 de junio de 2019

El arte de la poesía (Ezra Loomis Pound)

Constantemente repito que se necesitaron dos siglos de Provenza y uno de Toscana para desarrollar los instrumentos que utilizó Dante en su obra maestra, y que fueron necesarios los latinistas del Renacimiento y la Pléyade, además del lenguaje colorido de su propia época, para preparar los instrumentos de Shakespeare. 

Es de enorme importancia que se escriba gran poesía, pero no importa en absoluto quién la escriba.



Si algo se expresó de una manera definitiva en la Atlántida o en la Arcadia, en el año 450 a. c., o en el 1290 de nuestra era, no nos toca a los modernos decirlo de nuevo ni empañar la memoria de los muertos diciendo lo mismo pero con menos habilidad y convicción.

En cada época uno o dos genios descubren algo y lo expresan. Puede estar

solo en una o dos líneas, o en alguna cualidad de una cadencia, y después

veinte o doscientos o dos mil o más seguidores repiten y diluyen y

modifican.



La gran literatura es sencillamente idioma cargado de significado hasta el

máximo de sus posibilidades. Tal como en medicina existen el arte de

diagnosticar y el arte de curar, también en las artes, y en las artes

particulares de la poesía … existe el arte de diagnosticar y el de curar. Uno

persigue el culto de la fealdad y el otro el culto de la belleza.



La mayoría de los llamados poetas mayores han regalado su propio don,

pero el término de “mayor” es más bien un regalo que les hace Cronos a

ellos. Quiero decir que han nacido justamente a su hora y que les fue dado

amontonar y arreglar y armonizar los resultados de los trabajos de muchos

hombres.



En el verso algo le ha sucedido a la inteligencia. En la prosa la inteligencia

ha encontrado un objeto para sus observaciones. El hecho poético

preexiste.



Los artistas son las antenas de la raza… digamos que los escritores de un

país son los voltímetros y los manómetros de la vida intelectual de la

nación. Son los instrumentos registradores, y si falsifican sus informes no

hay límite al daño que pueden causar. El mal arte es un arte inexacto. Es

arte que rinde informes falsos.



Toda crítica debería ser admitidamente personal. Al final de cuentas el

crítico sólo puede decir “me gusta” o “me conmueve”, o algo por el estilo.

Cuando se nos ha mostrado a sí mismo, podemos comprender lo que quiere

decir. Todo crítico debería dar información acerca de las fuentes y límites

de su conocimiento.



Sugiero mandar al diablo a cuanto crítico emplee términos generales vagos.

No sólo a los que usan términos vagos por ser demasiado ignorantes para

tener algo que decir, sino también a los críticos que emplean términos

vagos para ocultar lo que quieren decir, y a todos los críticos que emplean

los términos tan vagamente que el lector puede creer que está de acuerdo

con ellos o que asiente a sus afirmaciones cuando de hecho no es así.

Haz que un hombre te diga antes que nada y en especial qué escritores

piensa que son buenos escritores; después se pueden escuchar sus

explicaciones.



La única crítica realmente viciada es la crítica académica de los que hacen

la gran renuncia, que se niegan a decir lo que piensan, si es que piensan, y

que citan las opiniones aceptadas… Su traición a la gran obra del pasado es

tan grande como la del falso artista del presente. Si no les importa lo

suficiente la herencia como para tener convicciones personales, no tienen

derecho a escribir.



No hagas caso de la crítica de quienes nunca hayan escrito una obra

notable.



Usar tres páginas para no decir nada no es estilo, en el sentido serio de la

palabra.



No repitas en versos mediocres lo que ya se haya dicho en buena prosa. No

creas que se puede engañar a una persona inteligente esquivando las

dificultades del inefablemente difícil arte de la buena prosa mediante el

artilugio de fraccionar la composición en versos.



Lo que hoy aburre al entendido aburrirá al público mañana.

Déjate influir por cuantos grandes artistas sea posible, pero ten la decencia

de reconocer plenamente la deuda o, si no, trata de ocultarla. Que el

aprendiz se llene la cabeza con las mejores cadencias que pueda descubrir,

preferiblemente en un idioma extranjero, para que el significado de las

palabras tenga menos posibilidades de distraer su atención del movimiento

del verso.



No te imagines que algo “saldrá bien” en verso sólo porque resulta pesado

en prosa. La poesía es un centauro. La facultad pensante y

aclaradora de las palabras debe moverse y saltar con las facultades

energizantes, sensitivas y musicales. Es precisamente la dificultad de esta

existencia anfibia lo que mantiene bajo el número de buenos poetas de

quienes se tiene noticia.



Es cierto que la mayoría de la gente poetiza más o menos, entre los

diecisiete y los veintitrés años. Las emociones son nuevas, y para su dueño,

interesantes y no hay mucha personalidad o mente que mover. Conforme el

hombre, conforme su mente, se vuelve una máquina más y más pesada, una

estructura cada vez más complicada, necesita de un voltaje cada vez mayor

de energía emotiva para adquirir un movimiento armónico… En el caso de

Guido, su obra más fuerte se da a los cincuenta. La poesía más importante

la han escrito hombres de más de treinta.



Citando mal a Confucio, se podría decir: No importa que el autor quiera el

bien de la raza o que actúe simplemente por vanidad personal. El resultado

se produce mecánicamente. En la medida en que su obra es exacta, es decir,

fiel a la conciencia humana y a la naturaleza del hombre, en la medida en

que formula con exactitud el deseo, será duradera y será “útil”, quiero decir

que mantiene la claridad y precisión del pensamiento, no sólo para el

beneficio de algunos diletantes y “amantes de la literatura”, sino que

mantiene la salud del pensamiento fuera de los círculos literarios y en una

existencia no literaria, en la vida general comunal e individual.







Ezra Loomis Pound


El arte de la poesía

martes, 27 de febrero de 2018

1984 (slogan)

LA GUERRA ES LA PAZ 
LA LIBERTAD ES LA ESCLAVITUD 
LA IGNORANCIA ES LA FUERZA

1984 
George Orwell

miércoles, 4 de octubre de 2017

2666 La Parte de Amalfitano

En Chile los militares se comportaban como escritores y los escritores, para no ser menos, se comportaban como militares, y los políticos (de todas las tendencias) se comportaban como escritores y como militares, y los diplomáticos se comportaban como querubines cretinos, y los médicos y abogados se comportaban como ladrones, y así hubiera podido seguir hasta la náusea, inasequible al desaliento. (p.286)

2666 La parte de Amalfitano

[El farmacéutico] prefería claramente, sin discusión, la obra menor a la obra mayor. Escogía La metamorfosis en lugar de El proceso, escogíaBartleby en lugar de Moby Dick, escogía Un corazón simple en lugar de Bouvard y Pécuchet, y Un cuento de Navidad en lugar de Historia de dos ciudades o de El Club Pickwick. Qué triste paradoja, pensó Amalfitano. Ya ni los farmacéuticos ilustrados se atreven con las grandes obras, imperfectas, torrenciales, las que abren camino en lo desconocido. Escogen los ejercicios perfectos de los grandes maestros. O lo que es lo mismo: quieren ver a los grandes maestros en sesiones de esgrima de entrenamiento, pero no quieren saber nada de los combates de verdad, en donde los grandes maestros luchan contra aquello, ese aquello que nos atemoriza a todos, ese aquello que acoquina y encacha, y hay sangre y heridas mortales y fetidez. (p.289)

viernes, 22 de septiembre de 2017

Lentes de Allende

Perros en la lluvia
Caminan conmigo
Mientras los paraguas
Rugen hacia el cielo

Con dientes de fuego

Círculos de fuego
Que hacen los inviernos
Flores y radares
Pétalos de hielo

Vueltos al infierno

Giro hacia la gente
Mis lentes de allende
Y como en los sueños
Van todos al frente

Con lentes de Allende

Máquina que cose
A la mujer que tose
Yo la llamo madre
Tú no la destroces

Con dientes de sangre

Máquina que tose
A la mujer que cose
Papel mantequilla
Bajo la bombilla

Con lentes de Allende

La Canción Del Desvelado

Canción: La Canción Del Desvelado
Autor: Manuel García.

Introducción:
  
  Sim*         La*          
1|------------|------------|
2|-------7----|-5-----5----|
3|----7-----7-|----6-----6-|
4|------------|------------|
5|------------|------------|
6|-7----------|-5----------|

  Sol*
1|-----------------------------------0-----|
2|-3-----3-----3^0---3^0---3^0---0^3---3---|
3|----4-----4------4-----4-----4---------4-|
4|-----------------------------------------|
5|-----------------------------------------|
6|-3-----------3---------------------------|

    Sim*     La*        Sol*
A - Algo que siempre ha nacido
Sim*     La*        Sol*
detrás de la cordillera,
Sim  
aunque no haya luna llena,
Sol
siempre se queda en nosotros;
La
y eso que a mí me desvela,
Sim
es como entrar en tus ojos,
Sol6
es como si fuera el oro
La
de todas las cosas bellas,
Sim
como la fuerza de un potro
Sol                        La - Sim
que se encabrita en la selva

A - Algo que nos toca el hombro
diciendo el tiempo que queda.
Todas las bestias salvajes,
serpientes de lunas viejas,
pasan y toman asiento,
pero eso no me desvela,
sino la luz que despierta,
en las mañanas qué venga
otro camino de luz.

A - Algo que siempre ha nacido
detrás de la cordillera
y que no es como una esfera
más bien parece una hembra
que esta pariendo una estrella.
Le duelen todas las puntas
sangra con luz de la tierra;
el árbol llena su copa
del canto de aves viajeras,
pájaros de otro planeta,
que nadie ha visto de cerca.
La ciudad en su horizonte
sabe su nombre que vuela...

Fin : Sim...

ACORDES:

  Sim*           La*            Sol*
  VI             IV             II 
1|---|---|---| 1|---|---|---| 1|---|---|---|
2|---|-O-|---| 2|---|-O-|---| 2|---|-O-|---|
3|---|-O-|---| 3|---|---|-O-| 3|---|---|-O-|
4|---|---|---| 4|---|---|---| 4|---|---|---|
5|---|---|---| 5|---|---|---| 5|---|---|---|
6|---|-O-|---| 6|---|-O-|---| 6|---|-O-|---|

  Sim
  II 
1|-O-|---|---|
2|---|-O-|---|
3|---|---|-O-|
4|---|---|-O-|
5|-O-|---|---|
6|-O-|---|---|

miércoles, 20 de septiembre de 2017

¿EN DÓNDE TEJEMOS LA RONDA?

¿En dónde tejemos la ronda?
¿La haremos a orillas del mar?
El mar danzará con mil olas
haciendo una trenza de azahar.
¿La haremos al pie de los montes?
El monte nos va a contestar.
¡Será cual si todas quisiesen,
las piedras del mundo, cantar!
¿La haremos, mejor, en el bosque?
La voz y la voz va a trenzar,
y cantos de niños y de aves
se irán en el viento a besar.
¡Haremos la ronda infinita!
¡La iremos al bosque a trenzar,
la haremos al pie de los montes
y en todas las playas del mar!

Gabriela Mistral
TERNURA
(Poemas de básica)
Azahar