"Se arrodilló sosteniendo el cuenco de agua. Un círculo de sol cayó sobre su rostro y en
el fondo del agua apareció un resplandor. Miró con asombro, no a su propia cara, sino a la
de un temible extraño. Derramó el agua y de un salto se puso en pie riendo con
excitación. Junto a la laguna, su espigado cuerpo sostenía una máscara que atrajo hacia
sí las miradas de los otros y les atemorizó. Empezó a danzar y su risa se convirtió en
gruñidos sedientos de sangre. Brincó hacia Bill, y la máscara apareció como algo con vida
propia tras la cual se escondía Jack, liberado de vergüenza y responsabilidad. Aquel
rostro rojo, blanco y negro saltó en el aire y bailó hacia Bill, el cual se enderezó de un
salto, riendo, pero de repente enmudeció y se alejó tropezando entre los matorrales. Jack
se precipitó hacia los mellizos.
- Los otros se están poniendo ya en fila. ¡Vamos!
- Pero...
-...nosotros...
- ¡Vamonos! Yo me acercaré a gatas y le apuñalaré... La máscara les forzaba a
obedecer"
...
"- ¡Pero estarán todos pintados! Ya sabes lo que eso te hace...
Los otros asintieron. Sabían demasiado bien que la pintura encubridora daba rienda
suelta a los actos más salvajes.
- Pues nosotros no nos vamos a pintar - dijo Ralph -, porque no somos salvajes.
Samyeric se miraron uno al otro.
- De todos modos... Ralph gritó:
- ¡Nada de pintarse!"
"El señor de las Moscas" (Fragmento)
William Golding
Revisión a partir de una cita que encontré en el "El Efecto Lucifer" (Philip Zimbardo)
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